"Hitler y Jung" de Miguel Serrano.
El libro "C. G. Jung Speaking", del profesor William McGuire, ha sido traducido últimamente al castellano y publicado por la editorial Trotta, con el título Encuentros con Jung. Ahí se reproducen las descripciones de Jung cuando viera a Hitler y a Mussolini juntos, dirigiéndose a una gran concentración de masas. Mientras Mussolini era un hombre normal, "un ser humano", por así decir, hasta simpático, Hitler no lo era, "carente de individualidad, confundido con el alma colectiva de su Nación, poseído por su Inconsciente Colectivo". Y Jung agregaba: "Ni siquiera por el Inconsciente Colectivo de un solo país, sino de toda una raza, de la raza aria. Y es por ello que los oyentes, aun cuando no entiendan el alemán, si son arios, serán arrebatados, hipnotizados por sus palabras, porque los representa a todos ellos, habla por todos. Y si lo hace a gritos, es porque una nación entera, toda una raza, se está expresando a través de él". Así, Hitler es la encarnación del Dios ario Wotan. Está poseído por él, no es ya un ser humano. Y Jung llega a compararlo con Mahoma, con el fenómeno Mahoma, y lo que él fuera y aún es para todo el mundo islámico.
No creo que el profesor Jung haya leído el libro de Kubizek, "Adolf Hitler, mi Amigo de Juventud", el más importante que se haya escrito sobre el Führer germano, y que nos ilustra como ninguno al confirmar sus apreciaciones, narrando una escena extraordinaria acaecida una noche de su juventud, tras haber asistido los dos amigos a la representación en Linz, de "Rienzi", de Richard Wagner. Fue tan grande la impresión que le produjo esta obra a Hitler (en la que tal vez presentía su propio drama futuro), que marchó con su amigo en total silencio por las calles nocturnas en dirección al bosque, en la montaña. Y cuenta Kubizek que, una vez llegados allí, le tomó una mano entre las suyas y comenzó a hablar como en trance, con una voz que no le pertenecía, admirado él mismo al escucharse. Se refería a Alemania, a los germanos y a lo que él haría por ese pueblo: una revolución total. Y esto lo declaraba un muchacho austríaco de no más de dieciséis años, un completo desconocido. Revela Kubizek que muchos años después, cuando ya Adolf Hitler era el Führer de Alemania, le recordó esa extraordinaria escena de una lejana noche de su juventud. Y Hitler le dijo: "Sí, jamás la he olvidado; porque ahí comenzó todo...".
Como en muchas otras cosas, también el psicoanálisis se ha apoderado de conceptos y expresiones de Nietzsche, sin declararlo ni reconocerlo. Así pasa con la concepción del "Inconsciente", de Freud, que a su vez adoptara Jung ampliándola al Inconsciente Colectivo. Fue Nietzsche quien afirmó que "había algo en él que sabía más de lo que él mismo sabía; porque él no era consciente de saberlo".
Y Jung amplió esta vivencia al afirmar: "Yo sé cosas de usted que usted mismo no sabe y que yo tampoco sé que las sé...".
Sin duda, Jung en los años treinta se sintió intrigado por el fenómeno del nacionalsocialismo, con su fuerza arrolladora, amenazando extenderse mundialmente. Y aceptó la Presidencia de la Sociedad Médica Internacional de Psicoterapia, entrando a reemplazar al hermano de Göring. Además, se había producido su ruptura con Freud y acuñaría su teoría de los "Dos Inconscientes Colectivos", entregándole con ella un arma formidable al nazismo; pero que éste jamás uso, debido a la desconfianza esencial que el hitlerismo tenía de todo lo que proviniese del psicoanálisis y de su terminología.
No hay duda de que para Jung el final de la Guerra fue una catástrofe, temiendo que también toda su obra pudiera ser destruida al vincularlo al hitlerismo, aunque sólo fuera de un modo "filosófico", también por su concepción del Arquetipo, refiriéndose a Wotan o a Vishnú, de modo que Adolf Hitler, al ser poseído por Wotan, pasaba a ser un Avatara, así "ocupado" por una divinidad externa, extraterrestre, como se diría hoy. Al final de sus días, Jung, y por primera vez, declara en el prólogo a mi libro Las Visitas de la Reina de Saba que el "Arquetipo" sería una Entidad superconsciente; es decir, un Dios, y no una "representación de los instintos", como hasta entonces lo definieran sus discípulos.
Temiendo por la destrucción de la obra de toda su vida, y a que lo vincularan a Hitler o al hitlerismo, al finalizar la Guerra Jung sufrió tres ataques al corazón. Ya antes había aconsejado a los Servicios Secretos ingleses y norteamericanos de "alargar la guerra; porque Hitler estaba poseído por Wotan, Dios del huracán y la tormenta (Blitzkrieg). Y una tormenta no puede durar mucho tiempo, se va agotando, autodestruyéndose...".
De todos modos, la actitud de Jung, un suizo, fue diametralmente opuesta a la de Heidegger, un alemán, quien se mantuvo firme, como partidario del nazismo, hasta el final, sin pensar en lo que pudiera suceder con su obra.
Y Heidegger recordaría a Ezra Pound: "¡Mantente firme en los viejos sueños, para que tu mundo no pierda la esperanza...!".
miércoles, 27 de julio de 2011
NUESTRO HONOR SE LLAMA LEALTAD.
Con ocasión de la muerte de León Degrelle y del nihil obstat a la primera edición íntegra de Mi Lucha en castellano,
Don Miguel Serrano publica éstas palabras en las que resalta EL SENTIDO DE SER HÉROE y LA GRAVEDAD DE LA USURA COMO PROBLEMA:
NUESTRO HONOR SE LLAMA LEALTAD.
Palabras de Miguel Serrano.
La lealtad a los nuestros, a los ideales, a la fe y a la esperanza, y a nu
estros amigos y camaradas que entregaron sus vidas para preservarlos y defenderlos, haciéndolos así eternos.
Hace muy poco, en un día de tinieblas, en la fiesta de la luz de Ostara, en la Semana Santa, dejaba este mundo mi entrañable amigo y camarada belga, León Degrelle. Para aquellos que lo conocimos y para su propia esposa, parece algo increíble, porque él era inmortal, y lo decía: “¡El león no morirá jamás!". Así lo pensaban también sus camaradas de combate de la División Valona en el frente ruso, en la Segunda Guerra Mundial. En cien batallas, en primera fila, al frente de sus hombres, el General de las Waffen SS, Degrelle, era inalcanzable por las balas y los obuses; o bien, sobrevivía reponiéndose de las más graves heridas, para nuevamente ir al combate. Por ello, el Führer le condecoró con la Cruz de Hierro y, luego, con la Cruz del Caballero, la más alta condecoración impuesta por Hitler, quien declaraba: "¡Si yo tuviera un hijo, desearía que fuera como León Degrelle!".
En el exilio, en España, acaba de morir, justo en la semana de la Resurrección del Héroe. Tras la nigredo y la albedo, resucita en la rubedo, en el Domingo de Resurrección; Sontag, el Día del Sol y en un cuerpo de luz roja inmortal.
Hoy, junto con presentar la primera edición completa en castellano de la obra, también inmortal, del más grande genio de todos los tiempos, Mi Lucha, del avatar Hitler, cuya edición hemos precisamente dedicado a "su hijo" en la gloria del combate eterno, le rendimos un homenaje a ese héroe, a ese camarada, a ese amigo, guía y ejemplo de las juventudes nacionalistas y nacionalsocialistas del mundo que jamás claudicara y mantuviera, con idéntica lealtad a la mía sus ideales hasta su último día aquí en esta envenenada tierra. Y en su recuerdo, hacemos llegar a su esposa, Jeanne, nuestro apoyo y aliento para que pueda sobreponerse a su dolor y tenga la fuerza necesaria para continuar divulgando los libros y la obra que Degrelle deja a su cuidado y de los camaradas que la ayudarán.
Sobre Mi Lucha se podrían decir mil cosas, citar tantos párrafos luminosos, vigentes cada hora, cada minuto de nuestros pobres días; sobre la inoperancia de la democracia, sobre la corrupción de los políticos, sobre la infamia del totalitarismo comunista y lo diabólico del capitalismo, triunfante hoy en la sociedad de consumo desatada, en la llamada "economía social de mercado" y en la usura legalizada con el interés del dinero. Porque —lo sabemos— fue el Nacionalsocialismo el único sistema, en toda la historia de los hombres en la tierra, que abolió el interés del dinero. Hitler decía: "Si yo te presto un ropero, tú no me devuelves ropero y media, sino el ropero; pero si un Banco te presto cien marcos, deberás devolverle ciento cincuenta y hasta doscientos, y de estos cincuenta, o cien, vive sin trabajar el usurero". Y junto con abolir el interés, fijó los precios, de manera que hasta el final de la guerra jamás hubo inflación en Alemania, reemplazando el "patrón oro" por el "patrón trabajo". Así, un obrero en el Tercer Reich debió sentirse mejor y más seguro que un rey en otro país. Ese fue un paraíso y, por ello, porque lo era, debieron destruirlo aquellos que se sentían en peligro de muerte al ser abolido el caldo de cultivo del tejido cancerígeno, con la desaparición del interés del dinero y de la usura. Y para que nadie se acuerde de que una vez hubo un paraíso sobre la tierra, toneladas de mentiras y de infamias han intentado cubrir en vano esa cumbre del paraíso, ese monte de Parsifal. ¡Pero no lo lograrán, porque aún estamos nosotros, recordándolo! Y cuando también debamos partir, ¡Más y más batallones vendrán un día a recuperarlo, y a destruir la infamia y la mentira, para al final vencer!
En este libro maravilloso, que ahora os entrego en su traducción completa, se habla de la vida, de la guerra, del hombre y también de la muerte. Y se dice: "Héroe es aquél que sacrifica su vida en defensa de la comunidad, de la Patria, despojado de todo egoísmo personal". ¡Sí, porque héroe es aquél que, sin saber o sin creer que existe alga más allá de su yo y de esta vida, está dispuesto a entregarla para un ideal! Y hasta los dioses le envidian, porque ellos saben que son eternos y que no pueden morir. En cambio, el héroe, sin saberlo, lo entrega todo, hasta su propia eternidad.. . ¡Sí, camaradas, porque la sangre de los héroes llega más cerca de los dioses que la plegaria de los santos...!
Y León Degrelle decía:
"Debemos todos nosotros estar preparados para lo más terrible. ¿La muerte, en medio de la humillación, no es, acaso, una forma de darse más todavía? El sacrificio no admite cálculos ni reservas. Si yo hubiera mentido, como nuestros enemigos, ¿a dónde habría llegado? Pero, sin embargo, creo, creo más que nunca, que sólo los idealistas podrán cambiar el mundo...".
"Al final, el Alma es lo único que le queda al Alma. . . "
¡Si, el Alma...!
Oí una vez a un escritor chileno decir:
"Sé que nada me ha sucedido sino la vida, y que nada me sucederá sino la muerte".
Pero yo sé que algo más que la vida me ha sucedido y que también algo más que la muerte me sucederá... Y esto también es válido para León Degrelle y para nuestro Führer, por supuesto, en cuyo cumpleaños os entrego esta revelación.
Heil Hitler!
Heil León Degrelle!
Don Miguel Serrano publica éstas palabras en las que resalta EL SENTIDO DE SER HÉROE y LA GRAVEDAD DE LA USURA COMO PROBLEMA:
NUESTRO HONOR SE LLAMA LEALTAD.
Palabras de Miguel Serrano.
La lealtad a los nuestros, a los ideales, a la fe y a la esperanza, y a nu
estros amigos y camaradas que entregaron sus vidas para preservarlos y defenderlos, haciéndolos así eternos.
Hace muy poco, en un día de tinieblas, en la fiesta de la luz de Ostara, en la Semana Santa, dejaba este mundo mi entrañable amigo y camarada belga, León Degrelle. Para aquellos que lo conocimos y para su propia esposa, parece algo increíble, porque él era inmortal, y lo decía: “¡El león no morirá jamás!". Así lo pensaban también sus camaradas de combate de la División Valona en el frente ruso, en la Segunda Guerra Mundial. En cien batallas, en primera fila, al frente de sus hombres, el General de las Waffen SS, Degrelle, era inalcanzable por las balas y los obuses; o bien, sobrevivía reponiéndose de las más graves heridas, para nuevamente ir al combate. Por ello, el Führer le condecoró con la Cruz de Hierro y, luego, con la Cruz del Caballero, la más alta condecoración impuesta por Hitler, quien declaraba: "¡Si yo tuviera un hijo, desearía que fuera como León Degrelle!".
En el exilio, en España, acaba de morir, justo en la semana de la Resurrección del Héroe. Tras la nigredo y la albedo, resucita en la rubedo, en el Domingo de Resurrección; Sontag, el Día del Sol y en un cuerpo de luz roja inmortal.
Hoy, junto con presentar la primera edición completa en castellano de la obra, también inmortal, del más grande genio de todos los tiempos, Mi Lucha, del avatar Hitler, cuya edición hemos precisamente dedicado a "su hijo" en la gloria del combate eterno, le rendimos un homenaje a ese héroe, a ese camarada, a ese amigo, guía y ejemplo de las juventudes nacionalistas y nacionalsocialistas del mundo que jamás claudicara y mantuviera, con idéntica lealtad a la mía sus ideales hasta su último día aquí en esta envenenada tierra. Y en su recuerdo, hacemos llegar a su esposa, Jeanne, nuestro apoyo y aliento para que pueda sobreponerse a su dolor y tenga la fuerza necesaria para continuar divulgando los libros y la obra que Degrelle deja a su cuidado y de los camaradas que la ayudarán.
Sobre Mi Lucha se podrían decir mil cosas, citar tantos párrafos luminosos, vigentes cada hora, cada minuto de nuestros pobres días; sobre la inoperancia de la democracia, sobre la corrupción de los políticos, sobre la infamia del totalitarismo comunista y lo diabólico del capitalismo, triunfante hoy en la sociedad de consumo desatada, en la llamada "economía social de mercado" y en la usura legalizada con el interés del dinero. Porque —lo sabemos— fue el Nacionalsocialismo el único sistema, en toda la historia de los hombres en la tierra, que abolió el interés del dinero. Hitler decía: "Si yo te presto un ropero, tú no me devuelves ropero y media, sino el ropero; pero si un Banco te presto cien marcos, deberás devolverle ciento cincuenta y hasta doscientos, y de estos cincuenta, o cien, vive sin trabajar el usurero". Y junto con abolir el interés, fijó los precios, de manera que hasta el final de la guerra jamás hubo inflación en Alemania, reemplazando el "patrón oro" por el "patrón trabajo". Así, un obrero en el Tercer Reich debió sentirse mejor y más seguro que un rey en otro país. Ese fue un paraíso y, por ello, porque lo era, debieron destruirlo aquellos que se sentían en peligro de muerte al ser abolido el caldo de cultivo del tejido cancerígeno, con la desaparición del interés del dinero y de la usura. Y para que nadie se acuerde de que una vez hubo un paraíso sobre la tierra, toneladas de mentiras y de infamias han intentado cubrir en vano esa cumbre del paraíso, ese monte de Parsifal. ¡Pero no lo lograrán, porque aún estamos nosotros, recordándolo! Y cuando también debamos partir, ¡Más y más batallones vendrán un día a recuperarlo, y a destruir la infamia y la mentira, para al final vencer!
En este libro maravilloso, que ahora os entrego en su traducción completa, se habla de la vida, de la guerra, del hombre y también de la muerte. Y se dice: "Héroe es aquél que sacrifica su vida en defensa de la comunidad, de la Patria, despojado de todo egoísmo personal". ¡Sí, porque héroe es aquél que, sin saber o sin creer que existe alga más allá de su yo y de esta vida, está dispuesto a entregarla para un ideal! Y hasta los dioses le envidian, porque ellos saben que son eternos y que no pueden morir. En cambio, el héroe, sin saberlo, lo entrega todo, hasta su propia eternidad.. . ¡Sí, camaradas, porque la sangre de los héroes llega más cerca de los dioses que la plegaria de los santos...!
Y León Degrelle decía:
"Debemos todos nosotros estar preparados para lo más terrible. ¿La muerte, en medio de la humillación, no es, acaso, una forma de darse más todavía? El sacrificio no admite cálculos ni reservas. Si yo hubiera mentido, como nuestros enemigos, ¿a dónde habría llegado? Pero, sin embargo, creo, creo más que nunca, que sólo los idealistas podrán cambiar el mundo...".
"Al final, el Alma es lo único que le queda al Alma. . . "
¡Si, el Alma...!
Oí una vez a un escritor chileno decir:
"Sé que nada me ha sucedido sino la vida, y que nada me sucederá sino la muerte".
Pero yo sé que algo más que la vida me ha sucedido y que también algo más que la muerte me sucederá... Y esto también es válido para León Degrelle y para nuestro Führer, por supuesto, en cuyo cumpleaños os entrego esta revelación.
Heil Hitler!
Heil León Degrelle!
domingo, 26 de junio de 2011
SE ACABÓ CHILE: La Estrella de Israel reemplaza la Estrella de Chile.
por Miguel Serrano Fernández
del Sitio Web Scribd
¿Sirve para algo que yo escriba lo siguiente? ¿Hay alguien realmente interesado por lo que diga y demuestre?
Gente malvada nos gobierna, gente tonta nos habita. Ya nadie escucha, ya nadie mira, ya nadie ve. Los mensajes subliminales han idiotizado o hipnotizado a todo el mundo, y la gran masa se halla constituida por autómatas, que no existen y se arrastran, para ganar dinero, servir, sobrevivir. Son "muertos que entierran a sus muertos".
Desde el búnker siniestro de una Embajada se proyectaran partículas subatómicas que hacen pensar lo que desea, dirigiendo los acontecimientos, los sucesos, las catástrofes políticas y anímicas del conglomerado sonámbulo de esta tierra.
Lo que pueda decir, ya lo he dicho pero nadie lo ha escuchado, ni entendido. Lo repetimos hoy, sabiendo que tampoco servirá para nada.
Chile está gobernado por David Rockefeller.
Tompkins es Rockefeller ("Roquefeller Brothers Fund"), Lagos y todos los que le rodean son Rockefeller.
Rockefeller es judío y no hace nada que no esté dirigido por un Sanedrín secreto, en la línea de una Cábala oculta y que representa e interpreta el Espíritu de las Tinieblas, teniendo como último fin instalar en el astro llamado Tierra, antes de su destrucción final, el Reino de su Mesías, en el sur de la Patagonia, hasta la Antártica.
Hace cien años, en 1895, Theodor Herz escribió un libro: "Der Judenstaat" ("El Estado Judío"), traducido y publicado en castellano, en Jerusalén, en el año 1976.
En la página 53 habla de Palestina y de Argentina como sede del Estado Judío. Theodor Herz declaró en sus escritos, que en cincuenta años más habría un Estado judío en el Medio Oriente; pero no sería definitivo, pues en otros cincuenta años (o sea, cien años) se instalaría un Estado judío en la Patagonia, tierra semi-poblada y con muchas riquezas y un clima apto para vivir.
A partir del año de la publicación de esta profecía, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, se creó el Estado de Israel en Palestina (cincuenta años), y cien años después, o sea, hoy, se esta preparando la fundación del Estado (Reino) Judío en la Patagonia.
En 1897 se realiza en Berna (Suiza) el famoso Congreso Mundial Judío, presidido por Theodor Herzi.
De allí se filtran sus conclusiones, que pasan a ser conocidas como "Los Protocolos de los Sabios de Sión", donde se explican los medios de los que el judaísmo internacional - ya dominante en todo el mundo, gracias al interés del dinero y a la usura - se valdrá para imponer el Reino del Mesías, con la esclavitud del resto de los seres humanos, en un totalitarismo teocrático.
El poder del supremo les habrá sido entregado en medio del caos que ellos mismos producen con la propagación del terrorismo, la drogadicción, la degeneración y el crimen, en todos los niveles de una sociedad "pluralista", "globalizada", sin raza, bastardizada, sin nacionalidades, donde las patrias han desaparecido y una tecnología esclavizante han transformado a los hombres en robot y a los robot en hombres.
De modo que (dicen los Protocolos X, XI, XII, XIII, XIV y XV) cuando ellos se hagan cargo del poder total y visible y, en un solo día pongan todo en orden, del modo más brutal, los "goims" (no judíos, animales bípedos) estarán felices y les pedirán que los gobiernen, sin osar siquiera combatirlos.
Entonces habrá llegado el tiempo del Reino del Mesías, para lo cual ya falta muy poco, como los signos nos indican. Ahí esta el "código de barras", con el 666, el "Numero de la Bestia", del Apocalipsis, "sin el que nadie podrá vender ni comprar", el "numero del hombre", grabado en su carne.
Pero, entre todos los signos que señala la aproximación del final y que deberían producir espanto a los poquísimos chilenos aún capaces de tener conciencia de lo que sucede en nuestra tierra mágica, del sur polar, de los hielos sagrados, hay dos símbolos fundamentales y en clave subliminal, destinados a producir el efecto fatal en el inconsciente colectivo de los chilenos, que aun nacen y crecen en esta tierra.
El primer mensaje-signo fue publicado en inglés, hace ya tiempo, en los principales diarios de nuestro país, por el cabalista Sergio Melnick. Lo desciframos y dimos a conocer en nuestro libro "Traición a Chile" (1995).
Pasó desapercibido; nadie le dio mayor importancia, a pesar de su enorme gravedad. Cosas como éstas no alcanzan a penetrar la conciencia de los "goims", por su misma trascendencia. No parecen posibles ni reales.
Por soberbia, por orgullo satánico, las publican como mensajes para ellos mismos y como una burla para los "goims". Así le hacen saber a su propio "pueblo elegido" que su tiempo y el del "Mesías" ya llegó.
El mensaje en clave, de Melnick, fue el siguiente (diario "El Mercurio" del domingo 2 de enero de 1994); y lo Desciframos tal como lo hiciéramos entonces, en nuestro libro ya citado:
International Jewish Organization, B"H is seeking Jewish individuals interested in receiving training, for a position as jewish ourtreach, educator-activist. Successful candidates would be given position directing and implementing teaching and activism for the purpose of jewish outreach education for Chilean jewry.
Qualifications required: 1.-FLUENT IN ENGLISH. 2.-UNIVERSITY EDUCATED. 3.-SINGLE, MALE. 4.-AGED 22-29. 5.-INTERESTED IN JUDAISM.
Training program is for six months, and will take place in JESURALEN-ISRAEL **No special background in jewish studies required**
ENVIAR URGENTE CURRICULUM CON FOTOGRAFÍA RECIENTE A: TRAINIG PROGRAM IN JESUSALEM
Atención Sr. Sergio I. Melnick TEATINOS 258 - 2.° PISO - SANTIAGO
Su traducción al castellano sería la siguiente:
Organización Judía Internacional, B"H, busca judíos interesados en recibir instrucción, como judío sobresaliente, de educador-activista. A los candidatos que tengan éxito se les otorgará posición para implementar enseñanza y activismo a la judería chilena, y en la educación de judíos destacados.
Las condiciones son: hablar perfectamente inglés, tener educación universitaria, ser hombre y soltero, tener entre 22 y 29 años, estar interesado en el judaísmo. El programa de entrenamiento durará seis meses y tendrá lugar... (¡aquí viene lo extraordinario!) en JESURALEN
(Escrito así, con mayúsculas, en el aviso: JeSURalen) -ISRAEL. No se requiere un conocimiento especial en estudios del judaísmo". Y luego: "Enviar urgente currículum con fotografía reciente (esto esta en castellano) a programa de entrenamiento de JESUSALEM". (Escrito ahora de diferente manera: JESUSalem)... Y, enseguida: "Atención Sr. Sergio I. Melnick, Teatinos 258, 2.° piso Santiago".
¿Qué claves encierran las palabras Jesuralen y Jesusalem?
La primera se referiría al sur de Chile y Argentina (Patagonia) y la creación allí de una nueva Jerusalén (en el SUR-alén).
La segunda Jesús-alem tendría que ver con los acuerdos de la Sinagoga y el vaticano y la sumisión definitiva del Papa a los designios de Israel, declarando que los judíos son "sus hermanos mayores", aceptando la entronización próxima del "Mesías" judío, haciéndola pasar a los cristianos por el retorno de Jesús, en la Parusía: Jesusalem.
ALEM es la "paz". Será la paz final (Protocolo XXIV), porque, además, la Jerusalén, en Palestina, habrá pasado a segundo plano ante la Jerusalén del sur (Jesuralen) en la Patagonia, sede del "Mesías".
Además, el llamado a los hombres jóvenes de entre veintidós y veintinueve años, tiene que ver con la organización de los judíos que regresan de hacer el Servicio Militar en Israel y que pasan a formar parte de un cuerpo de elite del judaísmo, dispuesto a cumplir misiones especiales, como, por ejemplo, la guardia de seguridad del Congreso Mundial judío en Punta de Tralca, en las dependencias del Banco Central de Chile, que estuvo a cargo exclusivo de los israelitas.
Que nadie en Chile haya puesto atención sobre este asunto misterioso y siniestro, hecho a la luz del día, en la prensa que todos leen y por un personaje que fue director de una importante oficina gubernamental, durante el Gobierno de Pinochet (ODEPLAN) y que hoy forma parte del directorio de un Banco (el Edwards, de los judíos Ergas) y del diario "El Mercurio" (también de los Ergas) y de varias otras sociedades, es algo que produce indignación y estupor.
Además, en los años en que Sergio Melnick formó parte del gobierno de Pinochet, difundió la siguiente consigna:
"Chile, nuestra Tierra Prometida".
Y si ahora pasamos a describir analizar el segundo mensaje, ya podemos concluir que Chile se acabó.
Alguien, sin que nadie se diera cuenta, modificó el Escudo Nacional. Borró su lema tradicional, "Por la Razón o la Fuerza", que les producía terror a los políticos de hoy.
Y, al parecer, también al Ejército, a la Marina y a la Aviación, que solo piensan ya en sus sueldos, en sus promociones y en comprar sus "juguetes", con los necesarios "regalos" para unos pocos y que han hecho que hoy los dirigentes de la Fuerza Aérea piensen en el cierre o reducción de la Base Antártica, "Villa las Estrellas", con el pretexto de poder comprar aviones a los Estados Unidos de Norte América.
LA ESTRELLA DE ISRAEL REEMPLAZA A LA ESTRELLA DE CHILE
El reemplazo de la estrella de la Bandera de Chile, la Estrella Solitaria, Venus, la de nuestra independencia, por la Estrella de David, la de Israel, en el "logotipo" que ha pasado a encabezar todos los documentos oficiales y públicos de los Ministerios y oficinas y que hasta en los muros y plazas ya es el "Sello Gubernamental", con la leyenda: "Gobierno de Chile", es gravísimo.
Es decir, significa que Chile ya es de Israel, se haya gobernado y dirigido por los judíos.
El mensaje sería:
"Aquí se instalará el Reino de nuestro pueblo elegido de Dios, del Mesías. Desde aquí controlaremos el mundo y hasta los astros".
"Los gobernantes hacen lo que nosotros queremos. Ya nos entregaron Laguna del Desierto, luego vendrá Campo de Hielo Sur y la Antártica. Douglas Tompkins nos prepara el camino de este lado y Beneton al otro. Soros vendrá pronto. Y también Bill Gates"
Todo esto habría sido tratado en el reciente Congreso Mundial Judío ya mencionado, que se realizó en las dependencias del Banco Central de Chile, en Punta de Tralca, en el mes de Abril del 2000, y coincidiendo con los sacrificios de sangre de Animales, en el norte, centro y sur del país.
El símbolo que hoy reemplaza al Escudo de Chile, pública y oficialmente, habría sido muy hábilmente diseñado.
Desde la Secretaria de Comunicación y Cultura de la Presidencia de la República, lo habría difundido Patricia Politzer, también judía, quien, una vez cumplida su misión, deja ese puesto clave para pasar a dirigir el Consejo Nacional de Televisión, donde realizaría otro importante trabajo, ampliando aun más la divulgación del "mensaje subliminal".
El símbolo es el siguiente, en el cual, La Estrella de David se descubre en cada uno de los colores de la bandera de Chile, formada por los cubos, así.
Con qué diabólica habilidad ha sido montada esta trampa en Chile, destinada a hacer explosión en el corazón del inconsciente colectivo del pueblo y a destruirlo, en el año 2001 del nuevo siglo, en los tiempos finales del Kaliyuga, del Crepúsculo de los Dioses, del Raknarok, del Apocalipsis, cuando ya nadie entiende nada, no se preocupa de nada, ni le importa nada.
Dirán:
"Esto es una casualidad, se a producido solo".
Y por último:
"¡Qué importa! Son locuras, imaginación, obsesiones..."
Salvo los que lo planearon, lo inventaron y tan cuidadosamente lo diseñaron, con un fin preciso y fatal: anunciar que Chile se acabó y que el Reino de Juda será instalado en el Sur-Alen, en Jesur-Alen con la venida del "Mesías", Jesus-Alem.
El resto se encogerá de hombros y seguirá yendo a comprar en el "mall" más próximo, donde también encontrará el Signo y el "código de barras", con el 666.
El Presidente argentino, radical y masón, Alfonsín, pretendió cambiar la capital de su país a Viedma, en la Patagonia, cercana a la Laguna del Desierto. Se adelantó en el tiempo.
Aún Chile no regalaba esa región, regada con la sangre de un héroe, el Teniente Merino. Pero será en esas zonas donde se instale el Reino del Mesías, por el paralelo cuarenta, que se salvará por un tiempo de las catástrofes geológicas. Allí hay de todo, grandes reservas de agua, "sumideros forestales", que neutralizan el anhidrido carbónico de las industrias, minerales, bauxita, molibdeno, plutonio, platino, árboles vernáculos y habrá ecología virtual y clonación.
Argentina, incapaz de pagar su inmensa deuda externa, se acogerá al "Debts for Nature Swaps" y entregará su tierra patagónica. Chile ya la ha vendido casi en su totalidad. La misión de los "gobernantes" autómatas es cumplir con Rockefeller y liquidar nuestra nacionalidad. El actual símbolo gubernamental así lo indica.
En esas regiones se va a crear un país independiente, que abarque hasta la Antártica.
El hijo del Príncipe Carlos, de Gran Bretaña ("Great Britain" - Knai'Brith), ya fue enviado, silenciosamente, a reconocer la zona, en la posibilidad de que pudiera ser él (representante de la Casa Real europea más mezclada con sangre judía) el futuro gobernante visible del Mesías, que detrás y en forma casi invisible, controlará el mundo, como explican "Los Protocolos de los Sabios de Sión" (Protocolo XXIV).
Será el Reino Judío de la Patagonia.
"Nai-Judá”, la "Nueva Judea".
JESURALEN.
¡CHILE SE ACABÓ!
martes, 14 de junio de 2011
TESTIMONIO EN EL DÍA DE SU PARTIDA.
Escribe: Welsug
Hoy, un símbolo significativo se rompió en mi casa sin un motivo físico. Una niña que estaba cerca dijo compungida que ella no lo había hecho. Cuando lo supe, pensé: Si es un símbolo verdadero, entonces su ruptura también es un símbolo.
Casi sin sorpresa, entonces, recibí una noticia que golpeó sin embargo mi mente y espíritu: Miguel Serrano había muerto hoy en la mañana.
Varios años estuve junto a él, me maravillé con el mundo que nos mostró. Él nos enseñó que hay algo más que recorre nuestra sangre, un llamado lejano desde eones de distancia, tiempo y genética, pero que sigue vivo a pesar de todo.
Recuerdo nuestra primera entrevista, vestido de blanco en un atardecer de Santiago de Nueva Extremadura. Sus ojos azules, profundos como el mar, miraban más allá de la cortina que nos ciega en el día a día. Era el peregrino del ansia y en ese momento era evidente.
Años después nos separamos, incluso llegué a escribir en su contra, no contra el Minesänger, contra el hombre Miguel Serrano. Era yo mucho más joven y vehemente, no perdonaba que mi generación fuera una generación perdida, atrapada entre los acontecimientos de la contingencia y el sueño de lo eterno. Con el tiempo he aprendido que los hombres sólo somos eso, hombres. Una plasmación temporal de algo eterno. Como tal, tenemos nuestros momentos malos y buenos, a pesar de nosotros mismos.
Reza el dicho popular que todos los muertos son buenos; en el caso de don Miguel Serrano, él está más allá del bien y del mal pues aunque sigo pensando que cometió muchos errores, nos enseñó el otro mundo, el mundo de Hesse, Jung, Novalis, Hölderlin, del romanticismo germano que resuena en nuestras mentes a pesar de la lejanía. Él fue quien le recordó a estas ramas que la savia del Gran Árbol, del Yggdrassil, fluye también en nosotros. Él nos enseñó el sueño por la Antártica y los gigantes blancos que la habitan.
He elegido una foto de él en sus mejores tiempos, hubiese querido una en traje de peregrino, del joven que subía a Montagnola, pero no encontré ninguna. Pero no quise una de sus últimos tiempos, en decadencia, pues es así, lleno de energía y juventud como lo encontraré “al otro lado”.
Supe que en los últimos años estaba muy enfermo, quería hablarle por última vez, quería el reencuentro, aunque sólo yo hablase, repetir lo que él hizo con Ezra Pound, hablarle a eso que se estaba desprendiendo de un cuerpo ya cansado.
Su muerte lo libera, libera a uno de los más grandes espíritus que nació en esta mágica tierra de Chile. Tan grande era que arrojó también sombras, pero esto (ahora lo reconozco, con la edad), es signo de que estaba muy por encima de aquellos enanos que pueblan hoy mi país, incapaces de bien o mal, de contrastes, chatos.
El Nacionalismo de Don Miguel era un nacionalismo telúrico, unido a la Tierra, al alma de este país, él decía que Chile era una tierra de gigantes, él los había visto en nuestra cordillera, estoy seguro que hoy ellos lo han recibido como a uno de ellos. Ha muerto el último gigante de Chilli- Mapu. A partir de hoy todo se volverá más gris, más chato, más pequeño.
Sé que su espíritu nos seguirá observando desde la estrella más bella, Venus, Yepun, la Elbereth de Tolkien. Desde hoy su luz estará más húmeda por las viriles lágrimas del espíritu del trovador que ve cómo su amada Tierra se hunde.
Aquí quedamos, de este lado del Gran Mar, los malditos, los testigos de los últimos tiempos, hasta que llegue la última hora también para nosotros, aquella hora en que sabremos si hemos sido fieles, si hemos sido capaces de mantener el sueño y si podemos elevarnos hasta allá, a completar el círculo que alguna vez formamos en este mundo.
Heil Miguel Serrano!!
Sieg Heil !!
“Oh! Yepun, ilumínanos con tu luz honda, humedecida!”
A Elbereth Gilthoniel
Oh Elbereth Iluminadora de Estrellas
silivren pennamíriel
brillo (blanco) baja brillando como joyas
o menel aglar elenath!
del firmamento [la] gloria [de] la hueste de estrellas!
Na-chaered palan-díriel
A-lejana distancia miró lejos
o galadhremmin ennorath,
desde la tierra media entretejida de árboles,
Fanuilos, le linnathon
Fanuilos, a ti te cantaré
nef aear, sí nef aearon!
en este lado del mar, aquí en este lado del Gran Océano!
A Elbereth Gilthoniel o menel palan-diriel, le nallon ¡
Oh Elbereth Iluminadora desde el firmamento mirando a lo lejos, a ti imploro
sí di-nguruthos! A tiro nin, Fanuilos!
aquí bajo la horrorosa muerte! ¡Oh mira hacia mi, Siempre Blanca!
Welsung
Hoy, un símbolo significativo se rompió en mi casa sin un motivo físico. Una niña que estaba cerca dijo compungida que ella no lo había hecho. Cuando lo supe, pensé: Si es un símbolo verdadero, entonces su ruptura también es un símbolo.
Casi sin sorpresa, entonces, recibí una noticia que golpeó sin embargo mi mente y espíritu: Miguel Serrano había muerto hoy en la mañana.
Varios años estuve junto a él, me maravillé con el mundo que nos mostró. Él nos enseñó que hay algo más que recorre nuestra sangre, un llamado lejano desde eones de distancia, tiempo y genética, pero que sigue vivo a pesar de todo.
Recuerdo nuestra primera entrevista, vestido de blanco en un atardecer de Santiago de Nueva Extremadura. Sus ojos azules, profundos como el mar, miraban más allá de la cortina que nos ciega en el día a día. Era el peregrino del ansia y en ese momento era evidente.
Años después nos separamos, incluso llegué a escribir en su contra, no contra el Minesänger, contra el hombre Miguel Serrano. Era yo mucho más joven y vehemente, no perdonaba que mi generación fuera una generación perdida, atrapada entre los acontecimientos de la contingencia y el sueño de lo eterno. Con el tiempo he aprendido que los hombres sólo somos eso, hombres. Una plasmación temporal de algo eterno. Como tal, tenemos nuestros momentos malos y buenos, a pesar de nosotros mismos.
Reza el dicho popular que todos los muertos son buenos; en el caso de don Miguel Serrano, él está más allá del bien y del mal pues aunque sigo pensando que cometió muchos errores, nos enseñó el otro mundo, el mundo de Hesse, Jung, Novalis, Hölderlin, del romanticismo germano que resuena en nuestras mentes a pesar de la lejanía. Él fue quien le recordó a estas ramas que la savia del Gran Árbol, del Yggdrassil, fluye también en nosotros. Él nos enseñó el sueño por la Antártica y los gigantes blancos que la habitan.
He elegido una foto de él en sus mejores tiempos, hubiese querido una en traje de peregrino, del joven que subía a Montagnola, pero no encontré ninguna. Pero no quise una de sus últimos tiempos, en decadencia, pues es así, lleno de energía y juventud como lo encontraré “al otro lado”.
Supe que en los últimos años estaba muy enfermo, quería hablarle por última vez, quería el reencuentro, aunque sólo yo hablase, repetir lo que él hizo con Ezra Pound, hablarle a eso que se estaba desprendiendo de un cuerpo ya cansado.
Su muerte lo libera, libera a uno de los más grandes espíritus que nació en esta mágica tierra de Chile. Tan grande era que arrojó también sombras, pero esto (ahora lo reconozco, con la edad), es signo de que estaba muy por encima de aquellos enanos que pueblan hoy mi país, incapaces de bien o mal, de contrastes, chatos.
El Nacionalismo de Don Miguel era un nacionalismo telúrico, unido a la Tierra, al alma de este país, él decía que Chile era una tierra de gigantes, él los había visto en nuestra cordillera, estoy seguro que hoy ellos lo han recibido como a uno de ellos. Ha muerto el último gigante de Chilli- Mapu. A partir de hoy todo se volverá más gris, más chato, más pequeño.
Sé que su espíritu nos seguirá observando desde la estrella más bella, Venus, Yepun, la Elbereth de Tolkien. Desde hoy su luz estará más húmeda por las viriles lágrimas del espíritu del trovador que ve cómo su amada Tierra se hunde.
Aquí quedamos, de este lado del Gran Mar, los malditos, los testigos de los últimos tiempos, hasta que llegue la última hora también para nosotros, aquella hora en que sabremos si hemos sido fieles, si hemos sido capaces de mantener el sueño y si podemos elevarnos hasta allá, a completar el círculo que alguna vez formamos en este mundo.
Heil Miguel Serrano!!
Sieg Heil !!
“Oh! Yepun, ilumínanos con tu luz honda, humedecida!”
A Elbereth Gilthoniel
Oh Elbereth Iluminadora de Estrellas
silivren pennamíriel
brillo (blanco) baja brillando como joyas
o menel aglar elenath!
del firmamento [la] gloria [de] la hueste de estrellas!
Na-chaered palan-díriel
A-lejana distancia miró lejos
o galadhremmin ennorath,
desde la tierra media entretejida de árboles,
Fanuilos, le linnathon
Fanuilos, a ti te cantaré
nef aear, sí nef aearon!
en este lado del mar, aquí en este lado del Gran Océano!
A Elbereth Gilthoniel o menel palan-diriel, le nallon ¡
Oh Elbereth Iluminadora desde el firmamento mirando a lo lejos, a ti imploro
sí di-nguruthos! A tiro nin, Fanuilos!
aquí bajo la horrorosa muerte! ¡Oh mira hacia mi, Siempre Blanca!
Welsung
jueves, 15 de octubre de 2009
DISTRIBUCIÓN OFICIAL DE LOS LIBROS DE MIGUEL SERRANO.
DISTRIBUCIÓN OFICIAL DE LOS LIBROS DE MIGUEL SERRANO.
miércoles, 7 de octubre de 2009
miércoles, 27 de mayo de 2009
BIOGRAFÍA Y BIBLIOGRAFÍA DE DON MIGUEL





ESCRITO DIVULGADO POR LIBRERÍA EUROPA EN ESPAÑA:
La vinculación del hitlerismo a una tradición milenaria, necesariamente esotérica y, en todo caso, sugerente, es una tesis que Miguel Serrano enunció en Chile con mucha anticipación al “Retorno de los Brujos” de Louis Pawels. Tras años de investigación, experiencias místicas en la India y entrevistas con las personalidades más interesantes del siglo –Hermann Hesse, Jung, Ezra Pound, Otto Skorzeny, Léon Degrelle- el autor nos ofrece en "El Cordón Dorado" esa primitiva intuición en delirante despliegue. Gnósticos, cátaros, rosacruces, caballeros templarios, caballeros de la Orden Thule, jerarcas ocultos del Nacionalsocialismo peregrinan por las páginas de este libro fantástico, encontrándose en insospechados monasterios y castillos librando batallas astrales cuyos ecos recoge la historia y que se deciden según el sentido de la swástika, símbolo que aparece inexplicablemente en épocas y culturas aparentemente ajenas entre sí.
SU BIBLIOGRAFÍA:
Algunas obras de Miguel Serrano:
Antología del verdadero cuento en Chile. Santiago, 1938
Un discurso de América del sur, 1939
La época más oscura, 1941
La Antártica y otros mitos, 1948
Ni por mar, ni por tierra, 1950
Quien llama en los hielos. 1957
Las visitas de la Reina de Saba, 1960
Los misterios, 1960
La serpiente del paraíso, 1963
El círculo hermético: De Hermann Hesse a Carl Gustav Jung, 1965
La flor inexistente, 1969
Elella: Libro del amor mágico, 1973
Nietzsche y el eterno retorno, 1974
El cordón dorado: Hitlerismo esotérico, 1978
Nietzsche y la danza de Siva, 1980
Los protocolos de los sabios de Sión y su aplicación en Chile, 1981
Adolf Hitler: El último avatara, 1982
El ciclo racial chileno, 1982
Nacionalsocialismo: única solución para los Pueblos de América del Sur, 1986
La resurrección del héroe, 1986
Contra la usura, 1987
El Plan Andinia. Estrategia Sionista para apoderarse de la Patagonia Argentina y Chilena, 1987
Informe Leuchter. Fin de una mentira. Cámaras de gas: holocausto judío, 1989
Manú, "por el hombre que vendrá", 1991
El nuevo orden transnacional y la Patagonia, 1991
No celebraremos la muerte de los dioses blancos, 1992
Defendamos nuestra Patagonia, 1992
Los ovnis de Hitler contra el nuevo orden mundial, 1993
Mi lucha, Adolf Hitler (Primera edición casi completa en castellano), 1994
Nuestro Honor se llama Lealtad, 1994
Conspiración mundialista y traición a Chile, 1994
Conspiración mundialista II. Laguna del desierto y nafta (separata), 1994
Imitación de la verdad: ciberpolítica, internet, realidad virtual, telepresencia, 1996
Memorias de El y Yo. Tomo I: Aparición del "Yo". Alejamiento de "El", 1996
Memorias de El y Yo. Tomo II: Adolf Hitler y la Gran Guerra. 1997
Memorias de El y Yo. Tomo III: Misión en los Transhimalaya 1998
Memorias de El y Yo. Tomo IV: El Regreso. 1999
Se acabó Chile: La estrella de Israel reemplaza a la Estrella de Chile, 2001
El hijo del viudo, 2003
La entrega de la Patagonia mágica, 2003
Hipocresía: La tortura en Chile, 2005
Maya: La realidad es una ilusión, 2005
SU BIOGRAFÍA:
Miguel Serrano Fernández
(Santiago de Chile, 10 de septiembre de 1917 - ibid., 28 de febrero de 2009),
escritor, político y diplomático chileno.
Pertenece a la generación literaria de 1938.
A pesar de ser sobrino del poeta Vicente Huidobro, se independizó de la influencia que éste ejerciera sobre muchos jóvenes de la época. Creador de un surrealismo mitológico expresado a través de una "poesía de la prosa" de resonancias míticas, Serrano es el representante de un "nacionalismo telúrico" que le ha llevado de sublimar el territorio de su patria, transformándolo en un centro espiritual del mundo. Auto declarado nacionalsocialista y defensor de la figura de Adolf Hitler, posteriormente se convertiría en uno de las más conocidas figuras del llamado nazismo chileno, mediante sus peculiares obras sobre “misticismo nazi”, siendo uno de los exponentes más conocidos en el nacimiento del extraño hitlerismo esotérico, también conocido como hitlerismo serranista de propia invención.
Serrano encabezó la representación política de su país, al frente de las embajadas de Chile en la India, en la desaparecida Yugoslavia y Austria, y fue uno de los irreductibles ideólogos del movimiento nacionalista en todo el mundo y Guía de una corriente mística neo-pagana. Es de sobra conocida su íntima amistad con el actual Dalai-Lama y con personalidades ya fallecidas como los escritores Hermann Hesse y Carl Jung, el poeta Ezra Pound, Indira Gandhi y el general de la Waffen SS, Léon Degrelle.
No pocos prejuicios envuelven la figura de Miguel Serrano. De porte distinguido, calidez humana, amplia cultura y penetrantes ojos azules, mantuvo, absolutamente intacta, su incondicional adhesión al Nacionalsocialismo histórico, asumida durante seis décadas. Esto, junto a sus intrincadas teorías esotéricas -donde misticismo, magia y realidad confunden sus límites- y una personal interpretación de la historia y los mitos indoeuropeos, lo han convertido en todo un personaje: polémico en sus opiniones, atípico como escritor.
Descendiente de una tradicional familia chilena, entre cuyos antepasados se cuentan arzobispos, religiosas y hasta una santa, Miguel Serrano Fernández -sobrino, a la vez, de Vicente Huidobro- asumió su propio camino en busca y defensa del Yo, una lucha por la "individuación", a la manera propuesta por Jung.
Ferviente defensor de su país y del territorio chileno -del cual dice extraer toda su fuerza- se desempeñó durante dos décadas como embajador: entre 1953 y 1962 en India; los tres años siguientes en la ex Yugoslavia, y hasta 1970 en Austria. Diez años en Suiza le permitieron ahondar en sus conocimientos y reflexiones.
Miguel Serrano fue además uno de los primeros civiles en visitar la Antártica, en 1948, habiendo escrito intensamente sobre los "oasis con vegetación" y las "aguas templadas" en la Antártida. El ejército chileno dio su nombre a una montaña en la Antártida, a modo de reconocimiento a su figura. No es ningún secreto que Serrano intentó varias veces encontrar la entrada al "mundo interior", de cuya existencia estaba absolutamente convencido.
Su última aparición pública fue junto al Cerro Santa Lucía en el centro mismo de la capital chilena, cuando al cumplir sus 88 años en una polémica ceremonia-ritual fue coronado con laureles como el poeta y mago de Chile, homenajeado por intelectuales, artistas, payasos y amigos, donde destacó la ofrenda del Premio Nacional de Literatura Armando Uribe, quien escribió para la ocasión la más profunda descripción del rol mítico que juega Serrano dentro del contexto literario chileno. Ese día 10 de septiembre de 2005 fue una verdadera despedida para gran escritor de la generación del 38.
Murió a la edad de 91 años, en la ciudad de Santiago de Chile, el Sábado 28 de febrero de 2009, a causa de un derrame cerebral.
Vivencias y pensamiento como autor
Toda la obra de Miguel Serrano se articula a partir de su experiencia personal de vida: desde su primer libro Antología del verdadero cuento en Chile, en el que se compromete con la Generación Literaria de 1938; pasando por su ciclo de libros de India, donde pone de manifiesto su descubrimiento espiritual y da a conocer su acercamiento a las doctrinas del hinduismo; hasta llegar a sus libros inspirados en los postulados del Nacionalsocialismo y en los que expresa abiertamente su simpatía por Adolf Hitler e intenta explicar el sentido religioso de la teoría nacionalsocialista.
Serrano presenta su biografía, su pensamiento y la génesis de sus obras en Memorias de él y yo, obra compuesta por cuatro volúmenes y en los que repasa la vivencia infantil del descubrimiento de sí mismo; la iniciación adolescente; su amistad con Héctor Barreto; su adhesión a la izquierda y la aventura antártica. Asimismo, evoca episodios y personajes de los años treinta y cuarenta: la masacre de jóvenes estudiantes en la torre del Seguro Obrero, el líder nacionalista Jorge González von Marées, el poeta Vicente Huidobro, calles y bares de la bohemia santiaguina, la fascinante Blanca Luz Braum, la amistad con un prototipo de perfecta walkiria. Los recuerdos cobran vida con naturalidad, elocuencia, certeros y vivaces.[1]
En Memorias de Él y yo, Miguel Serrano abre su intimidad y entrega un documento testimonial importante, a la vez que muestra interesantes episodios históricos nacionales.
Inclinación hacia la política
Hasta la muerte de Héctor Barreto, los integrantes de la Generación Literaria de 1938 consideraban que la política era una traición a la poesía. Tras el asesinato de Barreto, Miguel Serrano se acercó al comunismo y colaboró con diversos periódicos de izquierda: Frente Popular, La Hora y Sobre la marcha, de la uruguaya Blanca Luz Brum. Sin embargo, su entusiasmo duró hasta que Vicente Huidobro le pidió que combatiera en la Guerra Civil Española en 1936; en ese momento se alejó de la política: ”Eran los años de la guerra de España y mi tío Vicente Huidobro me propuso ir a combatir a favor de la izquierda española. Bueno, pero ¿por qué voy a ir a luchar allá? ¿Por el marxismo? Pero si yo no conozco el marxismo, pensé. Entonces, le dije que no iba. En lugar de eso, me encerré en mi casa por meses, con todo lo que pude encontrar sobre el marxismo. Leí y leí. De allá salí convertido en un antimarxista convencido. Vi que todo eso era absolutamente falso y una doctrina totalmente perniciosa; no sólo para Chile sino para el mundo.”[]
Tras rechazar la invitación, se hospedó por unos meses en un fundo del padre de Juan Emar, Eliodoro Yáñez; allí estuvo en estrecho contacto con Eduardo Anguita y Leopoldo Castedo. Finalmente, en 1938, tras la matanza de 60 miembros del partido nacionalsocialista en la torre del Seguro Obrero, Miguel Serrano se acercó a la ideología nacionalsocialista: “Sin duda la matanza del Seguro Obrero, significó que yo me acercara al nazismo. Fue algo difícil, porque los nazistas chilenos habían matado a mi amigo el escritor Héctor Barreto (en una reyerta entre ellos y los socialistas).[]
Hoy en día, Miguel Serrano afirma que su adhesión a la doctrina nazi tiene un matiz más filosófico que político: "Se podría decir que sí. Durante la Segunda Guerra Mundial me contacté con alemanes de la SS que frecuentaban la revista La nueva edad, que yo dirigía. Estos me revelaron el fondo mítico y, por así decirlo, esotérico del nazismo, algo que yo no sospechaba para nada y que me sorprendió gratamente. Esto sacaba al nazismo y lo ponía completamente aparte del fascismo, del falangismo y de cualquier otro movimiento nacionalsocialista. Esto me empujó a profundizar en la materia, conectada, naturalmente, con la India y el Tíbet".
[]
Antología del verdadero cuento en Chile (1938)
Miguel Serrano, en un intento por darle un lugar de importancia al cuento de su país, publicó en 1938 Antología del verdadero cuento en Chile, en el que reunió a sus compañeros de generación: Pedro Carrillo, Braulio Arenas, Adrián Jiménez, Juan Tejeda, Eduardo Anguita, Teófilo Cid, Juan Emar, Carlos Droguett, Anuar Atías y Héctor Barreto.
Al publicar ese libro, Serrano dio un apoyo incondicional a la Generación Literaria de 1938, la que consideraba huérfana e invertebrada: "Nuestra generación, que ha nacido vieja en ‘incomodidades’, sabe esto, sabe muchas cosas. Mas de nada le vale. ¿De qué le puede valer, cuando está más explotada que un zapatero? (Entendiendo que el artesano es el que mayor independencia económica logra en Chile). El artista de nuestra generación ―y en general― vive una vida de perro negro, en desconsideración, en vejaciones económicas y espirituales, en Santiago de Chile".[]
En el prólogo de este libro, Serrano presentó una especie de manifiesto para la generación de 1938: "El deber de nuestra generación es organizar la vida conforme a la verdad, conforme a ella misma. América del Sur, continente nuevo, se contagia de Europa. Siendo que aquí podemos vivir distintos, realizar lo cierto. Es necesario luchar contra el imperialismo espiritual".[
]
Quién llama en los hielos (1957)
En 1947 Miguel Serrano partió a la Antártida con el propósito de buscar allí el “Oasis del Hielo”. A su regreso, dio una conferencia sobre su experiencia y que tituló La Antártica y otros mitos. En esta charla y en su posterior libro, Quién llama en los hielos, expone la teoría de que el mundo del futuro será el de la Nueva Antártica: "Puede que la nueva Antártica sea la vieja Atlántida. Y antes y después el mar".[]
El tema de la Antártida ha seguido presente en sus demás libros, pues Serrano afirma con vehemencia que en ese lugar se encuentra el eterno retorno: "La parte del libro que debió seguir, prefiero vivirla. Caminar, caminar, hasta reencontrar el Oasis del hielo, la Antártida interior, la sonrisa última, la tierna indiferencia, hasta juntarme de nuevo con mi Padre, muerto de antaño".
[]
Las visitas de la Reina de Saba
Las visitas de la Reina de Saba se integra al ciclo de libros de India, en los que Serrano expone su visión sobre el hinduismo. Fue escrito cuando era embajador en la India y, por esta razón, fue editado por primera vez en Nueva Delhi. Antes de ser publicado por la editorial Nascimento en Chile, fue dado a conocer en Inglaterra, Alemania, Francia, Estados Unidos y Argentina.
Lo más interesante de esta obra es que contiene un prólogo de Carl Jung, el único que Jung escribió para una obra literaria. En realidad, este prólogo es una carta que Jung autorizó para que Serrano pusiera en su libro.
En esta carta, Carl Jung destaca el carácter onírico de la obra: "He aquí un libro extraordinario. Es como un sueño dentro de otros sueños. Altamente poético, diría yo, y lo menos semejante a los productos espontáneos del inconsciente a que me encuentro acostumbrado, aunque conocidas figuras arquetípicas sean claramente discernibles. El genio poético ha transformado la materia primordial en formas casi musicales, así como, en otro extremo, Schopenhauer entendía la música como movimiento de las ideas arquetípicas".
[]
Herman Hesse
Miguel Serrano conoció al escritor alemán Herman Hesse en junio de 1951 en Montagnola (Italia). Su amistad fue íntima y duradera, tanto así que Serrano vivió por 10 años en la que fuera casa de Hesse.
En el libro El círculo hermético: de Hermann Hesse a C. G. Jung, Serrano narra su encuentro y amistad con Herman Hesse y con Carl Jung. Reproduce conversaciones, cartas y trabajos de ambos, desconocidos en Hispanoamérica. El título de la obra se debe a una frase que Herman Hesse dijo a Miguel Serrano durante una entrevista en su casa de los Alpes suizos. El Círculo Hermético estaría compuesto por Hesse, Jung y el mismo autor: "Es el 22 de enero de 1961, en Montagnola, en la parte italiana de Suiza. Almuerzo en casa de Herman Hesse. Afuera cae la nieve; pero el cielo está claro. Miro a través de la ventana; luego, a mi plato de curry; al levantar la vista encuentro, al otro extremo de la mesa, los ojos también claros y transparentes de Hesse.
-¡Qué suerte ―digo― hallarme hoy almorzando aquí, con usted...!
-Y Hesse responde:
-Nada sucede casualmente, aquí sólo se encuentran los Huéspedes Justos; este es el Circulo Hermético.[
]
Trilogía del hitlerismo esotérico
La cosmogonía esotérica de Miguel Serrano en torno a Adolf Hitler y el Nacionalsocialismo comenzó a elaborarla cuando vivió en Montagnola (Italia). Desde ese momento, Serrano postuló que la filosofía hitleriana inauguraría un nuevo ciclo que comenzaría luego de la destrucción del mundo actual. Una de sus ideas más recurrentes es la muy peregrina afirmación de que Hitler no habría muerto sino que se refugió en la Antártida y allí vive en un mundo escondido, en un oasis.
Desde 1980, Serrano ha publicado numerosos libros sobre este tema, pero especial importancia tiene su trilogía del hitlerismo esotérico, compuesto por: El cordón dorado: hitlerismo esotérico (1980), Nos: Libro de la Resurrección (1980) y Manú: por el hombre que vendrá (1991). El primero de ellos está dedicado a Rudolf Hess, figura e imán del hitlerismo esotérico según Serrano. Allí expone la nada comprobada teoría de que Hitler estaría vivo y presenta las bases esotéricas de un nazismo serranista muy personal.
Asimismo, describe la búsqueda que hizo del Führer por la Antártida y los Himalayas. Manú, por su parte, da término al círculo del gran misterio y de la revelación del esoterismo hitleriano: “pone fin a esta revelación, la que se hiciera posible tras la derrota material y aparente de la Segunda Guerra Mundial, a partir de 1945, cuando se da comienzo a la revelación del secreto que existiera detrás del hitlerismo, conocido sólo por unos poco iniciados, que no fueron miembros del partido Nacionalsocialista, que no usaron uniformes y ni siquiera pertenecieron a la Orden Negra SS”…[9]
Miguel Serrano asegura que "el hitlerismo resurge imparable y el futuro será, más que un sistema político, una religión" ("Recuerdan a mártires del Seguro Obrero”[]), un desatino por donde se mire.
"Si tú duermes
Yo velo por ti.
Si tú partes,
Yo combatiré
Por los dos
Porque a cada guerrero
Los Dioses le han
Dado un camarada"
Cronología de Miguel Serrano:
1917 - 10 de septiembre. Nace Miguel Serrano en la antigua calle de Santo Domingo, 661. Sus padres son Berta Fernández y Diego Serrano Manterola.
1924 - Tras la muerte de su madre y de su padre, se va a vivir al campo con su abuela Fresia Manterola
1932 - Colabora con varios periódicos de izquierda: Sobre la marcha, de la escritora uruguaya Blanca Luz Brum; Frente Popular y La Hora.
1938 - Miguel Serrano publica su primer libro: Antología del verdadero cuento en Chile.
1938 - Tras la matanza de 60 miembros del partido nacionalsocialista chileno en la torre del Seguro Obrero, Miguel Serrano se adhiere al pensamiento y doctrina del Nacionalsocialismo.
1947 - Viaja por la Antártica hasta 1948.
1951 - Junio. Conoce a Herman Hesse en Montagnola.
1953 - Es designado embajador en la India hasta 1962. Durante este periodo, entabla amistad con el primer ministro Nehru y con su hija, Indira Ghandi.
1960 - En India publica Las visitas de la Reina de Saba, con un prólogo de Carl Jung.
1962 - Ejerce como embajador en Yugoslavia hasta 1964.
1964 - Se desempeña como embajador en Austria hasta 1970.
1970 - Abandona el ejercicio diplomático y se radica en Montagnola, Italia. Vive durante 10 años en la que fuera la casa de Herman Hesse, a quien conoce personalmente.
1980 - Miguel Serrano inicia la publicación de su trilogía llamada “hitlerismo esotérico”
1990 - Reside en Valparaíso desde esta fecha
1998 - Participa del Congreso Internacional de Escritores en Homenaje a Gonzalo Rojas
2005 - Al cumplir sus 88 años es coronado con laureles como el poeta y mago de Chile, homenajeado por intelectuales, artistas y amigos, en la que fue su última aparición pública.
2009, 28 de febrero: Fallece Miguel Serrano, con un rosario en la mesita de noche.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








